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WENSESLAO Y REINA CRISTINO ESTO ES ASI La Iglesia Santidad a Jehova del M.M.M cree y practica las doctrinas fundamentales de las sagradas escrituras. Su doctrina es fundamentalista Cristocentrica y Bibliocentrica respectivamente. |
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WENSESLAO Y REINA CRISTINO LO QUE CREEMOS, ENSEÑAMOS, SOMOS Y PERSEGUIMOS Credo Apostólico 1 Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. 2 Creo en Jesucristo Su único Hijo, nuestro Señor; 3 que nació de la virgen María por obra y gracia del Espíritu Santo, 4 fue crucificado (bajo Poncio Pilatos), muerto y sepultado; 5 Descendió a los infiernos, 6 al tercer día resucitó de los muertos; 7 Ascendió a los Cielos; se sentó a la diestra del Padre; 8 y de allí a de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. 9 Creo en el Espíritu Santo 10 y en 11 En la remisión de los pecados. 12 En la resurrección de la carne. Amén.
1. Creemos y mantenemos firmemente todo lo que está contenido en los doce artículos del símbolo, comúnmente llamado el credo de los apóstoles, y consideramos herética cualquier inconsistencia con los doce artículos citados [anteriormente]. 2. Creemos que hay un solo Dios –Padre, Hijo, y Espíritu Santo. 3. Reconocemos como escrituras sagradas y canónicas los libros de 4. Los libros arriba mencionados nos enseñan: Que hay un Dios, todopoderoso, ilimitado en sabiduría, infinito en bondad, y quien, en Su bondad, ha hecho todas las cosas. Porque El creó a Adán a Su misma imagen y semejanza. Pero por medio de la enemistad del diablo, y su propia desobediencia, Adán cayó, el pecado entró en el mundo, y nos volvimos transgresores en y por Adán. 5. Que Cristo había sido prometido a los padres que recibieron la ley, a fin de que, conociendo su pecado por la ley, y su injusticia e insuficiencia, puedan desear la venida de Cristo para realizar satisfacción por sus pecados, y cumplir la ley por El mismo. 6. Que en el tiempo señalado por el Padre, Cristo nació – en un tiempo cuando la iniquidad abundaba, para manifestar que no era por razón de bondad alguna de nuestra parte, porque todos éramos pecadores, pero para que Él, quien es verdadero, pudiera mostrar Su gracia y misericordia hacia nosotros. 7. Que Cristo es nuestra vida, y verdad, y paz, y justicia –nuestro pastor y abogado, nuestro sacrificio y sacerdote, quien murió por la salvación de todo aquel que cree, y que resucitó para la justificación de ellos. 8. Y también creemos firmemente, que no hay otro mediador, o abogado para con Dios el Padre, sino Jesucristo. Y con respecto a 9. Creemos también, que, después de esta vida, existen sólo dos lugares – uno para los que son salvos, el otro para los condenados, los cuales llamamos paraíso e infierno, negando por completo el purgatorio imaginario del Anticristo, inventado en oposición a la verdad. 10. Además, siempre hemos considerado todas las invenciones [en materia de religión] como una abominación indecible delante de Dios; tales como los días de festivales y vigilias de santos, y la llamada “agua bendita”, el abstenerse de carne en ciertos días y cosas parecidas, pero sobre todo las misas. 11. Nos mantenemos en contra de todas las invenciones humanas, como procedentes del Anticristo, las cuales producen angustia y que son perjudiciales para la libertad de la mente. 12. Consideramos los Sacramentos como signos de las cosas santas, o como emblemas de las bendiciones invisibles. Creemos que es propio y aun necesario que los creyentes utilicen estos símbolos o formas visibles cuando esto pueda ser realizado. En el entendido de que, mantenemos que los creyentes pueden ser salvos sin estos signos, cuando no disponen del lugar o la oportunidad de observarlos. 13. No aprobamos otros sacramentos, a parte del bautismo y la cena del Señor. 14. Honramos los poderes seculares, con sujeción, obediencia, prontitud y pago. Creemos así mismo en las doctrinas de Además de estos documentos antiguos y modernos con los que hacen memoria inigualable de nuestra historia como cristianos Bautista, creemos en los siguientes tópicos como no negociables: La adoración pública, al Señor encierra el cumplimiento de sus mandamientos y ordenanzas en las escrituras. Es decir, que reconocemos las siguientes prácticas como expresamente reveladas en las escrituras: el culto, la predicación del evangelio y todo el consejo de Dios, la evangelización y educación cristiana, el arrepentimiento y la conversión, la oración, el bautismo, el testimonio cristiano, la celebración de la cena del Señor, la alabanza a Dios y a su palabra a través de salmos, himnos y cánticos espirituales, el diezmo y las ofrenda de los santos, el compañerismo entre creyente, la satisfacción de las diversas necesidades espirituales y físicas de la gente, los saludos y reconocimientos de las labores ministeriales de los hermanos y hermanas, etc. Los elementos del culto público habrán de ser siempre: la predicación del mensaje de La adoración privada, comprende un vivir cada vez más y más según los propósitos y la voluntad de Dios en medio de esta generación pecadora. En resumen Los oficiales de Los Sacramentos u Ordenanzas Cristianas. La práctica de las ordenanzas no son para salvación sino para obediencia, separación, testimonio, comunión y crecimiento espiritual. Bíblicamente se reconocen dos sacramentos u ordenanzas al pueblo santo de Dios: (1) el Bautismo del creyente, y (2) El Bautismo bíblico. El único requisito para bautizarse es la fe en Cristo como Señor y Salvador. De aquí se desprende que el bautismo de infantes es antibíblico y no debe ser practicado en esta iglesia. El bautismo que reconocemos es aquel que ha sido administrado por inmersión (sometimiento completo del cuerpo en un lugar donde hay suficiente agua para ello). Se desprende de aquí, que el candidato debe tener conciencia de lo que está haciendo. La disciplina cristiana, es una práctica bíblica que se aplica a aquellos creyentes que han sido sorprendidos en algún pecado. Aun después de haber perdonado al hermano, la restauración a sus funciones debe cesar por un tiempo prudente para bien de la iglesia. La disciplina cristiana puede incluir: cese de las funciones del hermano en la iglesia, prohibición de participar en la cena, la oración, el canto y las opiniones en el culto público, y hasta la expulsión de la iglesia en el peor de los casos (esto cuando el hermano rehúsa pedir perdón o arrepentirse, o cuando a pesar de haber pedido perdón sigue incurriendo en la misma falta), alguna otra cosa que esté de acuerdo con el testimonio de las escrituras y que sea aprobada por los oficiales de la iglesia. Nunca se restaurará al hermano exigiendo alguna dote o contribución material. Los pecados públicos ameritan disciplinas del orden público, los privados ameritan disciplinas privadas. Las prohibiciones. La prohibición a comer algún alimento que Dios creó, al igual que prohibir el casamiento entre un hombre y una mujer de la misma fe son abiertamente doctrinas de Satanás. La prohibición pública de vestimentas y adornos para el cuerpo (salvo que sean imprudentes o indecoros de acuerdo a la prudencia cristiana) son enseñanzas humanas que no aprovechan para la piedad. En privado, pueden sugerirse ciertas restricciones voluntarias por razón del amor no fingido hacia los débiles en la fe. Debe procurarse que las sugerencias privadas a las damas sean hechas por otra dama. El matrimonio bíblico. El matrimonio entre parejas del mismo sexo (o con animales) es diabólico y abominable ante Dios y ante la iglesia y debe ser rechazado y nunca practicarse en la iglesia del Dios Vivo. El único matrimonio aprobado por Dios es aquel que se practica entre un hombre y una mujer que están en común acuerdo y que no representan un yugo desigual. La familia, es de suma importancia ante Dios y por tanto a sus iglesias. Nuestros ministerios están enfocados al igle-crecimiento, en todo el sentido de la palabra, y al fortalecimiento y defensa de la familia y sus integrantes. La familia ocurrió primero que la iglesia en el plan de Dios, por lo que esta iglesia hará todo tipo de esfuerzos a nuestro alcance para impedir el desmoronamiento de la familia. Una familia está compuesta por el esposo y padre, la esposa y madre y el o los hijos. Hay ocasiones particulares en las que los propósitos de Dios cohíben al matrimonio de tener hijos, en tal caso se considera dicho matrimonio como una familia, sea que adopten hijos o que se queden solos. El ministerio, El fin de la vida presente (como la conocemos ahora), está pautado y planeado en la sola potestad de Dios. Creemos que Cristo vuelve otra vez que en ese retorno de Cristo todos los seres humanos de la historia del planeta, muertos hasta ese día, serán reincorporados, unos primeros y los otros después, y los que estemos vivos ese día seremos transformados y no veremos muerte, siguiendo a los que resucitaran primero. La resurrección primera corresponde a los santos de todas las épocas y la segunda resurrección comprende a los réprobos de todas las edades. Después de esto, en el tiempo señalado, todos hemos de comparecer ante el gran juicio de Dios para pagar a cada quien conforme a lo que haya hecho en vida, sea bueno o sea malo, y todo el que no se halló inscrito en el libro de la vida será condenado al infierno de fuego por toda la eternidad. En ese juicio de Dios (que quizás sea separado para ambos bandos) habrá galardones distintos para los salvados según sus obras y penas distintas para los condenados según sus obras, conforme a la justicia divina. Ese será el día grande y temible del Señor en el cual mostrará más que su gracia, sino su justicia. [1] Con antiguos católicos queremos decir la iglesia cristianas dentro de la organización católica antes del colmo de su corrupción antes de finalizar la edad media. [2] Infierno es la transliteración de la palabra latina infernum, palabra que originalmente significaba “lugar de destino de los muertos”. [3] Santa Iglesia Universal o Católica. Con ello se quiere hacer mencion a la idea universalista de las iglesias de Cristo. [4] Los valdenses son los predecesores de las anabaptistas y bautistas, los cuales recibieron ese nombre en honor a Pedro Valdo, un comerciante rico de Lyon en el S. XII. [5] Fenomenolόgicamente. Que el evento o incidente descrito en 1 La Biblia. Las doctrinas y prácticas de ElAtrio.Net se ajustan en todo a las enseñanzas de la Biblia, interpretadas según una exégesis histórico-gramaticas normal, sin que se admita otra fuente de autoridad espiritual o eclesiástica. Confiesa y afirma la autoridad de la Biblia como inspirada plenariamente por Dios en sus documentos originales (2ª Timoteo 3:16; 2ª Pedro 1:21), sin reconocer que los libros llamados apócrifos o deuterocanónicos tengan la autoridad de escritos inspirados. 2 La Trinidad. Confesamos que hay un solo Dios (Deuteronomio 6:5, 1ªCorintios 8:4,6), infinito, omnipotente y omnipresente, revelado en la Biblia, que enseña que en la unidad de Dios existen eternamente tres Personas en una sustancia, poder y eternidad: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo (1ª Juan 5:7; Mateo 3:16,17; 28:39; 2ª Corintios 13:14). 3 Jesucristo. Creemos que el Señor Jesucristo es el Hijo de Dios, el Verbo encarnado (Juan 1:14), nacido virginalmente de María, por obra del Espírtu Santo (Lucas 1:35). Es la Persona Divina de Dios el Hijo, en quien subsiten dos naturalezas, la divina y la humana y, por tanto, es esencialmente Dios en igualdad con el Padre y el Espíritu Santo. 4 La obra redentora de Jesucristo. Creemos que, según el plan divino de gracia formulado antes de los tiempos de los siglos, el Hijo fue escogido para llevar a cabo la obra de redención (2ª Timoteo 1:9; 1ª Pedro 1:18-20). Se ofreció a si mismo en la cruz como sacrificio perfecto (Hechos 9:14), y es perfecto y exacto para su cometido por su naturaleza de humanidad y divinidad, cumpliendo las demandas de la justicia de Dios con los hombres, cubriendo sus pecado y haciendo posible su perdón y salvación (Colosenses 2:13). El valor de su sacrificio es infinito (para siempre) y de alcance universal (para todos, 2ª Corintios 5:14-15; 1ª Timoteo 2:6), solamente que el hombre se excluye a sí mismo de este regalo del sacrificio de Jesús (Cristo, JesuCristo) si continua sin creer en el mensaje de Salvación que recibe (Juan 3:36). 5 La resurrección corporal del Señor Jesucristo. Creemos que el Señor Jesucristo fue levantado corporalmente de entre los muertos (Lucas 28:6; Hechos 2:32; 1ª Corintios 15:3-4). En la ascensión fue alzado a la diestra de Dios (Marcos 16:19; Lucas 24:51; Hechos 1:9,11; Efesios 1:20; 1ª Timoteo 3:16), desde donde, glorificado como Príncipe y Salvador (Hechos 5:31), dirige la obra de la salvación. Es sumo sacerdote y único mediador entre Dios y los hombres (1ª Timoteo 2:5). 6 La persona y obra del Espíritu Santo. Creemos que el Espíritu Santo es la Tercera Persona Divina y no una mera influencia (Mateo 28:19; Hechos 5:3-4; 2ªCorintios 13:14). Lleva a cabo la obra interna y subjetiva de la redención, descubriendo el pecado en el corazón del hombre (Juan 16:8-11), despertando al arrepentimiento, la fe en Jesucristo, y efectuando la regeneración del creyente (Juan 3:3-7; Tito 3:5). Habita en la Iglesia, como también en las iglesias locales y en el ser de los redimidos (Efesios 2:21-22; 1ª Corintios 6:19), siendo precisa su potencia en todos los aspectos de la vida y del testimonio. El bautismo del Espíritu Santo en el día del Pentecostés, se extiende a todos los verdaderos cristianos y no puede repetirse (1ª Corintios 12:12-13). 7 La naturaleza del hombre. Creemos que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios para señorear en la tierra, dentro de la voluntad el Creador (Génesis 1:26-28). Al caer en el pecado, cediendo a la tentación de Satanás, abandonó el postulado primordial de su creación, de modo que toda su naturaleza es afectada por la caída y orientada al mal, siendo ya un ser perdido, sin posibilidad de restaurarse por sus propios medios (Efesios 2:1-5). Sin embargo, no deja de ser el hombre creación especial de Dios. Se halla bajo la ira divina a causa de su pecado y a la vez es objeto del amor de Dios en el Plan de Redención (Juan 3:16; 1ª Juan 4:9-10). Por el arrepentimiento y la fe, gracias a la obra redentora de Jesucristo, pasa a ser un hombre creyente, regenerado por el Espíritu Santo, llegando a ser hijo de Dios, abriéndose delante las perspectivas de bendición eterna (Efesios 2:8-9). Su testimonio puede fluctuar, pero el creyente, hallándose en Cristo, no puede perderse (Juan 10:27-29; Romanos 8:1). El hombre rebelde sella su propia perdición eterna al rechazar la salvación de Dios en Jesucristo (Juan 3:36). 8 La Iglesia y las iglesias. Creemos que, según enseñanzas apostólicas, la Iglesia se compone de todos los verdaderos creyentes en Jesucristo, siendo regenerados por Espíritu Santo. Éste les une al Cuerpo de Cristo, la Iglesia, por el único bautismo del Espíritu Santo (1ª Corintios 12:13). Jesucristo es la única cabeza de la Iglesia y obra en ella por medio del Espíritu (Efesios 1:22). ElAtrio.Net es un instrumento al servicio de Dios y de esta Iglesia universal, reconociendo a sus miembros y promoviendo su integración en iglesias locales, siendo una iglesia local una entidad social con las características que describimos a continuación. Las iglesias locales son congregaciones de creyentes que se reúnen en un determinado lugar geográfico a los efectos de la adoración, la comunión, la edificación mutua en la Palabra de Dios y para dar testimonio de su fe ante el mundo (Marcos 18:20). Según la enseñanza apostólica, hay una pluralidad de ancianos, pastores, obispos o sobreveedores, en cada iglesia local (Hechos 14:23; 20:17; Tito 1:3; 1ª Pedro 5:1), siendo reconocidos por la labor que realizan en la potencia del Espíritu Santo. Estos se ocupan de la enseñanza y pastoreo de la congregación. Conforme a la clara enseñanza bíblica, creemos que el Espíritu Santo da dones a los creyentes para el provecho y edificación de la Iglesia de Jesucristo (1ª Corintios 12:11). El ministerio es, por tanto, variado, pero ha de ajustarse enteramente a la Palabra de Dios. A los pastores y maestros les corresponde proveer el alimento espiritual para la grey, bien personalmente o utilizando a hermanos dotados de la propia iglesia local o de otras. Las ordenanzas de la iglesia son: El bautismo, que se administra solo a adultos bajo su profesión de fe (Mateo 28:19; Marcos 16:15-16); y la Cena del Señor, que se celebra habitualmente cada primer día de la semana con los elementos simbólicos de pan y vino (1ª Corintios 11:23-26). 9 Los cristianos y el Estado. Creemos que según los mandatos del Señor y las enseñanzas de sus Apóstoles, los cristianos han de dar "al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios", sometiéndose a las autoridades y orando por ellas. Los hermanos han de mantener una leal ciudadanía y una pacífica conducta en la sociedad. Sin embargo, si llega el caso de que las autoridades manden algo contrario a las claras enseñanzas de la Palabra de Dios y, por tanto, lesivas a la conciencia cristiana, prevalece el principio de "obedecer a Dios antes que a los hombres".
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